Triumph Tiger 800 XRx. Mis impresiones. Review. Parte III

En esta última entrada terminaremos de comentar algunos aspectos de la Triumph Tiger 800 XRx de 2017.

Antes de nada he de anticiparos que la moto no ha pasado el rodaje. Ahora mismo tiene unos 500km, por lo que poco puedo decir del comportamiento general del motor. Dicho esto, me comprometo a realizar otro review de la Tiger cuando llegue a los primeros 10000 kilómetros.

Hasta el momento no he podido pasarla de 3500 y 5000 rpm, según indica el fabricante. No obstante, he podido apreciar ciertos aspectos relevantes:

El motor es elástico. Aunque no he podido comprobar si tiene la denominada “patada” al girar fuertemente el acelerador, sí he notado que la progresividad en la respuesta es su predominante. Otras publicaciones que he consultado corroboran este aspecto, aunque también todas están de acuerdo en que también tiene empuje y respuesta cuando se le pide. Por lo visto, entre 5000 y 8000 rpm la moto es un tiro. Habrá que comprobarlo, pues de momento no he podido. Lo que sí he podido notar es la dulce y buena respuesta que tiene en todos los regímenes (posibles) con los que he podido rodar. La moto a bajas vueltas no cocea nada. Nada que ver con la BMW, pues prácticamente su segunda marcha era como la primera a bajas vueltas. Había que estar continuamente tirando de embrague. Ir a bajas vueltas en segunda era inviable. Con la británica no ocurre. Este aspecto me ha gustado, pues facilita muchas maniobras en ciudad. En todas las marchas la moto responde con facilidad, supuesta contundencia (según las publicaciones) y una progresividad pasmosa. De momento me está gustando mucho el tricilíndrico de Hinckley. Su fama, de momento, está justificada…

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Su conducción en ciudad es sencilla. Puedes ir en 4ª, 5ª y a baja velocidad (incluso en 6ª) que su generoso par hará que parezca que tienes un scooter. La moto tira y tira y ni se queja.

Un aspecto negativo que por estos lares voy a sufrir de lo lindo es el calor que desprende el motor. Según he leído no es que sea excesivo o mucho más que otras motos similares. No obstante, con la germana, curiosamente refrigerada por aire, no notaba prácticamente nada de calor. Las dos tetas bávaras reencarnadas en cilindros desprendían el calor hacia fuera, pero el piloto ni se enteraba. Ahora, con esta semana de calor que hemos tenido por marzo, el calor lo he notado como nunca antes lo había hecho. Cuando estemos a 40º no sé si perderé la virilidad si me cogen dos semáforos seguidos… Ya lo veremos.

Cuando adquirí la BMW algunos me comentaron que por aquí por el sur pasaría mucha calor. Nada de nada. Al revés, me pareció menos calurosa que cualquier otra. Lo dicho, ya veremos cuando apriete el “caloret”.

El alma

Los motores bóxer de BMW son mundialmente conocidos.  Tienen sus detractores y sus fanboys. Son tan característicos, tan peculiares que o los quieres o los odias. Yo no sentí ni lo uno ni lo otro. Sin embargo, sí noté que cuando llevas uno este no te dejará indiferente. El problema viene cuando te acostumbras a él, cuando ruedas con él y pasas muchas horas encima. Ese motor tiene alma, tiene vida propia. Notas todo de él. Cómo vibra, cómo siente, cómo ruge y cuándo se queja… Es tosco, rudo, basto, pero transmite, te hace sentir.

Esto, que parece una tontería de un propietario dueño de un bóxer, no es baladí. Al menos en mi caso. Ahora que estoy tratando con la finura de un tricilíndrico, de su exquisitez, progresividad, escasa rumorosidad, dulzura y buen funcionamiento, las diferencias son notables. Ahora entiendo mucho más cuando hablan del alma de los motores bóxer.

El tricilíndrico de Hinckley es una auténtica maravilla. Ya me lo advirtieron. He leído sobre él y todos coinciden en que es un grandísimo motor. Suavidad, progresividad y una respuesta en todos los regímenes impresionante. Ya sabéis, el bi tiene muchos bajos, los tetras altos… Y los tricilíndricos medios… O también: lo bueno de los bi y lo bueno de los tetra. Sea como sea, el afán de diferenciarse de los demás de los británicos en este aspecto concreto les ha venido bien. Después de varios días con la moto ya me estoy haciendo al motor, a los diferentes regímenes de las marchas respecto a la alemana, en definitiva, a su comportamiento.

La imagen de marca

Todos tenemos iconos, mitos, leyendas que nos gustan atrapan y, en muchos casos, condicionan nuestro ser. Nos moldean, son patrones que seguimos como borregos y, encima, nos identifican haciéndonos partícipes de un grupo, una idea, una marca…

La “Historia de la moto y sus marcas míticas” se aprende en el primer curso de motero. Todas las marcas arrastran un halo de historia y misticismo que las envuelven. Unas, como Honda, a mediados de los años 50 del pasado siglo comenzó incluyendo un motor auxiliar a una bicicleta; Yamaha comenzó realizando instrumentos musicales de madera, pero cuando llegó la II Guerra Mundial diversificó su producción y empezó a construir (gracias a su pericia con la madera) hélices de madera para aviones y, después, de metal. Una vez acabada la guerra, y gracias a la experiencia adquirida en el trabajo del metal, comenzó a fabricar motocicletas allá por el año 1955, cuando se escindió de Yamaha Corp. para crear Yamaha Motor Company.

Pero hablar de “historia de la moto” es hablar de las marcas europeas. Triumph, Husqvarna, Benelli, Ducati, Moto Guzzi, BMW…

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Todas ellas tienen también una historia peculiar. Benelli, por ejemplo, fue creada por 5 hermanos; Husqvarna, que facilitaba rifles a su país de origen, Suecia desde el siglo XVII, empezó a fabricar bicicletas en el siglo XIX, más tarde, en 1903 comenzó a implantar motores a estas bicicletas; Ducati producía en sus orígenes componentes para los radiotransmisores; BMW tuvo que dejar de fabricar motores para aviones después de las sanciones impuestas a Alemania tras perder la I Guerra Mundial, y se dedicó a fabricar su propia motocicleta. La aparición de la BMW R32 fue todo un hito, pues fue la primera que aunó un motor con los cilindros opuestos de forma transversal y la transmisión por cardan. Triumph, se escindió de Triumph Engineering y en 1902 fabricó su primera motocicleta en serie.

Así, solo firmas muy concretas, como Triumph, BMW, Benelli, Husqvarna y Moto Guzzi, en Europa, e Indian y Harley Davidson, en USA, pueden presumir de una historia arraigada en la fabricación de motocicletas.

Me gusta poseer una moto de una marca histórica. No sé si sentía lo mismo con BMW. Quizá el elitismo que se le confiere a la marca germana me ha hecho ver la versión más histórica de Triumph que anteriormente no sentía con la marca germana. Igual lo que estoy diciendo no tiene nada que ver, pero me siento algo así. Ya sabéis que a todos nos gusta sentirnos identificados en un grupo, como decía más arriba, y Triumph tiene una imagen de marca que te envuelve de “algo histórico”. No sé si los usuarios de Harley Davidson, o Indian, o Benelli sienten lo mismo. Probablemente sí. Lo que sí tengo claro es que a mi, personalmente, otra marca de moto igual no me transfiere lo mismo.

Evidentemente aquí tiene mucho que ver el merchandising que cada marca adopta para vender sus productos. BMW ya sabemos que gasta mucha pasta para hacernos creer que con sus motos nos vamos a dar la vuelta al mundo, o con sus coches, y en muchos casos lo consigue. Ducati es otra marca que hace muy fieles a sus clientes, los ducatistas. Cada marca tiene algo especial que te atrapa o no. Eso sí, dejemos de lado a los fanboys, que la cuestión es no hacerse un radical de una u otra marca, por eso ni antes era bemeuvista, ni ahora seré ¿triumphista?, bueno, pongámonos pijos y digamos miembro de la “Rider Association of Triumph”, que sí, que existe.

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Comments

  1. Calor en una moto en julio? Nooo.
    A 42 grados da igual que te echen un cazo de agua hirviendo.
    Mi Transalp es otra que tiene fama de calentita. Eso de las 3 de la tarde de un julio al salir del trabajo rezando el no pillar un semaforo es lo normal. Porque como te pares, el motor seguro que llega a los 103° y salta el electroventilador… Adivina para donde echa el aire.
    Ya sabes, hay que hacer km. para pasar el rodaje. Y
    me alegra que te guste esa Triumph, y que añores a la Tetona.

  2. Hola compañero!

    Como propietario de una Tiger me pregunto si habrá una cuarta parte de tus impresiones sobre esta moto??, gracias y seguiré leyendo todos tus artículos con muchísimo interés. Gracias y un saludo.

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